Reseña de Bajo el Muro del Dragón: El amor en los tiempos de Hitler

 

            Tras la figura de Peter Handke y su polémico Premio Nobel del pasado año, la literatura germánica, y la austriaca en particular, esconde joyas que alcanzan las librerías españolas gracias al oficio de algunas editoriales independientes. Esto ha hecho el sello Hoja de Lata trayendo al castellano la última novela de Arno Geiger, figura de esta lengua con gran predicamento en todo el Viejo Continente, lo que se aprecia en el periplo de premios que Bajo el Muro del Dragón ha recibido en Francia, Holanda y la propia Austria hasta acabar en la ciudad de Gijón, donde esta joven editorial tiene su casa.

            El Muro del Dragón es la formación geológica ubicada en los Alpes que preside desde la distancia esta historia y que, como una divinidad de la épica clásica, parece acoger sus acontecimientos centrales dentro de un relato, dicho sea de paso, minucioso y también lleno de bondad. Lo lleva a cabo el soldado de la Wehrmacht Veit Kolbe, quien para convalecer de las heridas físicas y psicológicas sufridas en Ucrania ha elegido la pequeña localidad de Mondsee en la base del muro. Estamos pues en el otoño de 1943 y las tropas nazis comienzan a ceder terreno ante el empuje del Ejército Rojo; también estamos en Ostmark, la Austria anexionada al Tercer Reich llena de partidarios del Führer nunca nombrado como tal en la obra. El inagotable tema de la II Guerra Mundial es revitalizado al concretarse en el preludio de la derrota, el absurdo de la lucha y el rico ecosistema de personajes que Veit encuentra arrinconados en este lugar por su afecto o desafecto al nacionalsocialismo y que, con el devenir de la guerra y de los capítulos, experimentarán profundos cambios en su pensamiento y forma de obrar. Una de las mayores fortalezas de Bajo el Muro del Dragón es hacer compatible esta redondez de los personajes con una gran cercanía a los mismos desde una narración en primera persona que describe, pero no invade, y narra, pero no juzga. No resulta baladí ser consistente en una escritura de esta naturaleza a lo largo de las más de cuatrocientas páginas de un libro, que, por otro lado, tiene claros mimbres de novela decimonónica en el mejor sentido que este adjetivo pueda deparar si nos referimos al ritmo, la profundidad del análisis y el ansia de trascendencia de unos pasajes que sin duda recuerdan a Tolstói o Thomas Mann.

            Prueba de este carácter tradicional es que el argumento se complementa con cartas y diarios de conocidos y familiares de los habitantes de Mondsee, en especial los del judío vienés Oskar Meyer describiendo el ascenso del antisemitismo en Austria y posteriomente en Hungría en una historia que no por manida deja de ser sorprendente. Sin embargo, no son estos materiales con los que Arno Geiger urde poco a poco una trama de apariencia liviana, pero de desarrollo narrativo complejo, sino con el enfrentamiento sucesivo de pares de personajes caracterizados por su posición ante un régimen otrora glorioso y que hoy parece derrumbarse, y ante una guerra que se acerca y carece ya de sentido. En este ambiente de retaguardia presidido por el racionamiento, los bombardeos aliados y la llegada de refugiados, puede haber un canto al pacifismo y la vida sencilla, pero no maniqueísmos, más bien conflictos entre el valor y la supervivencia como el que experimentan un jerarca local del Partido Nazi y un curioso emigrado de origen brasileño que osa despreciar públicamente a Goebbels, y otros por el lugar del amor y del individuo en la maquinaria social del estado.

            Por tanto, si este libro tiene que ser catalagodo en algún subgénero no es en la novela histórica ni en la bélica, ya que lo que Arno Geiger nos está sobre todo contando son dos relatos de amor en mitad de una guerra, elementos muy simples pero responsables de decenas de inolvidables páginas y secuencias. La primera tiene un desenlace trágico; la otra no y es responsable del encadilamiento y el miedo que el lector experimenta a lo largo de sus páginas, así como de crear lo que Luis Goytisolo llamaría un relato evangélico, aquel donde el héroe busca su redención realizando una tarea, una prueba para superar su enfrentamiento al mundo por un propósito. ¿Se les ocurre alguno mejor que la amistad y el amor frente al terror nazi?

Bajo el Muro del Dragón

Arno Geiger

Hoja de Lata, 2019

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